Completo informe escrito por Gabriel Guzmán frente al tema que ha puesto de manifiesto ciertos intereses de parte de grandes empresas en la investigación que el Gobierno Nacional le hace a Papel Prensa.
Mucho se habla de ciertos grandes casos, juicios, enfrentamientos, y en el medio queda una sociedad ausente de conocimientos, una sociedad que se desayuna según su parecer, con algo nuevo cada día, noticias que hasta parecen frescas y que todo lo que hoy pasa es solo por esta polaridad enfrentada entre oposición y gobierno. Pero eso es parte de la ignorancia social y generalizada, no es por echar culpas, sino que somos presos de la mala información y carecemos de verdades para comprender lo que sucede.
En función de ello hacemos juicios permanentemente sin saber, opinamos sin conocer y nos paramos de una vereda sin mirar bien donde elegimos pararnos, el problema es que casi siempre nos paramos en la vereda equivocada, dónde está latente lo incrédulo, en dónde los medios actuales quieren que nos paremos. Pero lo que hoy creemos que es nuevo, no es así, data del pasado argentino, de oscuros procesos políticos, militares, económicos, de aprovechamiento de un Estado que les dio demasiado, y por ello eligieron vaciarlo, corromper. Si, a muchos les parecerá raro el famoso caso de “PAPEL PRENSA”, algo nuevo aparentemente, y poco se sabe, salvo los entendidos, para qué sirve, qué es y a quién le importa, se preguntarán, o normalmente como dicen los argentinos, a mi no me importa eso o no me toca. Pero para comprender es bueno hacer un poco de memoria y mostrarle a los argentinos la VERDAD tal cual es y no la que nos quieren mostrar, y veremos que no es algo nuevo, sino que data ya de hace varias décadas, casi como una justa coincidencia y obvia, comienza en pleno proceso dictatorial comandado por la denominada “junta militar”.
He aquí una reseña para saber como surge Papel Prensa.
En 1969, el gobierno de facto encabezado por Juan Carlos Onganía creó el Fondo para el Desarrollo de la Producción de Papel y Celulosa, por medio del decreto ley 18.312, para crear la primera empresa nacional de papel de diario. Con esto, las importaciones de papel de diarios se encarecieron en un 10% durante los diez años que duró el impuesto, destinado a financiar la participación del Estado en una empresa que fabricara papel de diario. En 1972, el presidente de facto Alejandro Agustín Lanusse asignó el proyecto a César Augusto Civita, César Doretti, Luis Alberto Rey y Editorial Abril S.A, que pasaron a controlar la compañía, a pesar de que la licitación, en la que participaron otros dos oferentes además de Civita – Rey y Doretti, quedó desierta porque ninguno de los proyectos cumplía el 100% de los requisitos del pliego. De acuerdo al contrato entre el Estado y Papel Prensa, el Estado asumiría una participación minoritaria y se retiraría del proyecto a los 10 años de la puesta en marcha, lo que nunca ocurrió.
Al poco tiempo, el ministro José Ber Gelbard (del gobierno peronista) forzó la venta de Papel Prensa al banquero David Graiver (quien tenía vinculaciones con Gelbard), y la empresa pasó a ser controlada casi en su totalidad por Rey y por Rafael Ianover, quien era testaferro del banquero. Rey inmediatamente le vende a Galerías da Vinci S.A. (sociedad del Grupo Graiver), compra que nunca fue aprobada por la Asamblea de Papel Prensa (lo que era un requisito estatutario). Graiver, que además tenía fuertes vinculaciones con grupos militares por haber sido subsecretario de Lanusse, quedó así en control de la compañía. Años después, a Graiver se lo relacionó con la organización Montoneros, de la que habría recibido dinero para administrarlo o invertirlo.
Al fallecer Graiver en 1976, quebraron sus bancos en Bélgica y EEUU, y frente a la crisis del grupo, su viuda y su hermano vendieron sus acciones. El 2 de noviembre de 1976, se firmó el traspaso de las acciones de Graiver en Papel Prensa a los diarios Clarín, La Nación y La Razón. Seis meses después, los miembros del grupo Graiver fueron ilegalmente detenidos y sus bienes intervenidos, siendo imputados por el gobierno de haber recibido parte de los fondos que la organización Montoneros percibiera como rescate en el secuestro de los hermanos Born. Además, el pago por la venta de las acciones, no fue cobrado por ellos sino que se lo incautó el Estado. El periodista Jorge Lanata escribió que la misma se hizo para que la herencia no perjudicara a los nuevos dueños de la papelera.
Debido a la polémica por la vinculación Graiver – Montoneros y la compra hecha al Grupo Graiver, en mayo de ese año, Clarín, La Nación y La Razón afirmaron en el artículo “A la opinión pública” publicado en los tres diarios, que la compra de la compañía “se celebró a la luz pública y con el consentimiento previo y posterior del Estado”. Según la nota, se resguardaba el abastecimiento de papel para todos los diarios. Los diarios buscaban despejar las acusaciones de que conocían la relación Graiver – Montoneros y que estaban asociados a los Graiver.
En septiembre de 1978, en plena dictadura argentina, un grupo de empresarios, entre los que se encontraba la propietaria del grupo Clarín, Ernestina Herrera de Noble, y del diario La Nación, Bartolomé Luis Mitre, inauguraron la planta de Papel Prensa.
Clarín nació como un diario desarrollista en la década del ’40 y era leído, sobre todo, por los sectores medios. El gran despegue de Clarín, hasta llegar a ser “el gran diario argentino” fue durante la última dictadura militar iniciada en 1976. Allí, de la mano de Jorge Rafael Videla consiguió el monopolio del papel, y junto con La Nación y La Razón -que luego sería adquirida por Clarín- pasó a ser el dueño de Papel Prensa, que pertenecía a la familia Graiver secuestrada por los militares.
De esta manera Clarín se convirtió en el diario más poderoso del país. Asimismo fue diversificando sus actividades hasta convertirse en un grupo económico capaz de hegemonizar el discurso mediático. Papel Prensa S.A. es una empresa argentina dedicada a la producción de papel de diario. Fue fundada en 1972, y su planta, inaugurada el 27 de septiembre de 1978, está ubicada en la localidad bonaerense de San Pedro. (*1)
Bien, mucho más podría seguir argumentando y buscando verdades sobre Papel Prensa, pero es casi como demasiado redundante, puesto que casi toda la información es demasiada coincidente, y real, solo que se puede encontrar en difíciles páginas de Internet o digamos, las menos conocidas, parece como “Una Verdad Oculta” a los ojos de los argentinos, parece que los grandes medios elijen cambiar las realidades y privan de verdad, la justicia queda perpleja ante esta confrontación y quedamos acéfalos ante un instrumento institucional de relevancia para la democracia, así es, quedamos sin encontrar una vez más la JUSTICIA, la de los hombres, la de los que deben demostrar que un país justo merece tener una justicia digna, pero lo más triste es que los actores importantes de la democracia, los representantes, nuestros representantes intenten permanentemente tapar lo que la dictadura escribió y fijo hasta la actualidad, la impunidad, los grandes medios logren insertar como una inyección de credibilidad la gran mentira, solo por intereses propios y con un claro objetivo, generar descontento en una sociedad que ciegamente toma partidos sin hacer análisis previos, sin comprender que el Derecho es una herramienta y no una costumbre, tenemos derecho a saber la verdad, derecho a la información, derecho a tener justicia, derecho a la libertad de elección y muchos tantos derechos que se violan a menudo y seguimos pasivos frente a esto.
Hoy nuestro país atraviesa por una disyuntiva, y parece que cuando tenemos la oportunidad de hacer algunas cosas bien, la sociedad elije continuar en la realidad oscura que muchos intentan hacer de esto un aprovechamiento político, no es ni más ni menos que un manoseo asqueroso sobre una sociedad susceptible. Lo mismo hizo la gente del campo y otros tantos en la historia de nuestro pueblo, que embanderados en la mentira burlaron las dignidades de los ciudadanos. Hoy tenemos el gran desafío como sociedad de derecho, como ciudadanos, como personas dignas de verdad, de saber cual es la VERDAD, pero no solo la de Papel Prensa, sino de todo lo que sucede en nuestro país, no es tomar posturas por uno u otro, de los que se pelean, gobierno y oposición, sino por la razón de merecer saber la verdad de lo que vivimos, sobre lo que sucede, sabiendo que todo lo que sucede nos afecta, porque somos parte de esta sociedad que se construye desde nosotros, desde el trabajo, desde la dignidad humana, desde el respeto, con valores, virtudes y errores y con la capacidad de reconstruir a pesar de las dolencias, a pesar de muchas ausencias, pero convencidos en que existe y existirá la verdad en la medida que ayudemos y contribuyamos a encontrarla.
Por otro lado, he notado la falta de solidaridad entre medios y profesionales de la radiofonía, cierta apatía frente a esta clara decisión de investigar, pareciese hasta que hay una cruda oposición a la apertura a la verdad, no basta con ir a medios capitalinos, lo escuché y observo en Río Cuarto, el desinterés y poca información sobre el tema. Hace unas noches atrás, de casualidad escuchaba un programa radial de la conocidísima LV 16, y en uno de los tantos comentarios emanados por el locutor, dejaba a las claras su cansancio de los problemas del país, argumentando que el gobierno ya los tiene harto con los enfrentamientos, con las investigaciones como si fuesen los únicos problemas, y entre críticas y críticas argumentaba su mal estar y decía “A quién le importa eso” aludiendo a la investigación de Papel Prensa y decía “pónganse a trabajar“ porque ya nos cansaron a todos con las investigaciones, que los problemas del país son otros no los que el gobierno cree. No estoy a favor del gobierno, si estoy a favor y coincido en la apertura de investigaciones de sucesos oscuros y realizados bajo la sospecha, porque durante décadas hemos reclamado Justicia, buscamos Saber, y abrir las puertas a la investigación, no solo de Papel Prensa, sino de todos, así como un día comenzaron los juicios a los dictadores, y otras tantas causas, que a mi entender son respuestas que esperamos de los que están para eso, decimos que los políticos no cumplen sus funciones, y decimos que la justicia está ausente, pero cuando se moviliza, nos damos cuenta que hay un basto sector de la sociedad al que compromete y elije no abrir causas porque seguro caen muchos, como sucede con la investigación sobre el transporte de cereales, que al investigar se percibe un alto índice de evasión fiscal, de parte de la pobre gente del campo.
En fin, para concluir, sería bueno que de una vez comencemos a formar parte de la sociedad, pero no ausentes en ella sino de manera presentes, haciendo uso de nuestros derechos, pero también de nuestras obligaciones, de esas que nos hacen ser parte, debemos estar presentes y atentos a todo lo que sucede que el deber es de nuestros representantes y por algo son elegidos, pero la verdad todos tenemos responsabilidades, de exigir, reclamar y aportar. La verdad y la Justicia son factores determinantes en el desarrollo de las comunidades, la sociedad debe desarrollarse a partir del conocimiento, el saber, y cuando contamos con esta herramienta fundamental demostramos no ser una sociedad ausente de criterios ni ignorancias. Como dice la conocida frase: “SOLO LA EDUCACIÓN NOS HARÁ LIBRES”.
Gracias a este medio por permitirnos expresarnos con libertad, gracias a este medio por contribuir con la búsqueda de la verdad y la seriedad que merecemos.
Gabriel Guzmán.
(*1) Texto citado y extraído de Wikipedia











