En Argentina la fecha coincide con el nacimiento de Juan B. Ambrosetti (1865), reconocido como el padre de la ciencia folklórica.
La palabra “folklor” fue creada por el arqueólogo inglés William John Thoms el 22 de Agosto de 1846. Etimológicamente deriva de “folk” (pueblo, gente, raza) y de “lore” (saber, ciencia) y se designa con ella el “saber popular”.
La fecha coincide, en Argentina, con el nacimiento de Juan Bautista Ambrosetti (1865-1917), reconocido como el “padre de la ciencia folklórica”.
El término “folklore” tiene diversas acepciones. Una de ellas refiere a la ciencia (y suele escribirse con mayúscula). En nuestro país los estudios folklóricos se iniciaron a fines de 1800, cuando se transforma como ciencia necesaria para una mejor comprensión del pueblo sobre sus tradiciones e historia.
El folklore no deriva de la naturaleza intrínseca de los bienes o fenómenos. Nada es folklore por fatalidad de su esencia, sino que se convierte en folklore debido a una peculiar asimilación cultural, a una típica actitud colectiva frente a ellos.
La alegría colectiva que brinda el folclore es un componente de la identidad nacional, un punto de encuentro para la formación de la identidad argentina.











