Que nos ayuden a aprender de los errores; por un país mejor, con identidad, federal y con igualdad para todos.
Dos siglos pasaron de aquella gesta que cambiaría para siempre la historia naciente de la República. Esa historia, tan olvidaba y tan poco enseñada; esa historia que ademas de enseñarnos quienes somos, nos pide a gritos que la tengamos en cuenta para no cometer los mismos errores de estos 200 años.
La fiebre popular de agitar la banderita se terminará, lamentablemente, y el patriotismo “de moda” se guardará en aquel cajón que pocas veces se abre. Estamos parados ante dos cientos años de idas y vueltas y estamos a dos cientos años de los hombres y mujeres que lucharon por un ideal, pensando en una Nación potencia ante el mundo y ante nosotros mismos.
Necesitamos trabajar, mucho, para que esa Nación utópica de aquellos hombres de 1810 se haga realidad; y no solo por ellos, como muestra de respeto, sino por nosotros, los que estamos y los que vendrán.
Mañana, ya 26 de mayo, toda esta fiebre irá en descenso, y no es que necesitemos mantenernos así todo el año, sino que necesitamos que con el mismo fervor con el cuál agitamos las banderitas y dijimos “Viva la Patria” nos pongamos a trabajar, a mirarnos al espejo, a aprender de los errores y cambiar.
Por nosotros, por los que vienen, por Argentina y por el amor eterno que nos genera a muchos el pertenecer a esta tierra sin tener en cuenta los problemas que enfrentamos como sociedad desde hace décadas.
Feliz 200 años de vida República Argentina, para que nos ayuden a aprender de los errores y sean la bisagra del cambio que nuestra Nación necesita.
Que jamás se nos olvide…
Oíd, mortales, el grito sagrado:
“¡libertad, libertad, libertad!”
Oíd el ruido de rotas cadenas,
ved en trono a la noble igualdad.
Ya su trono dignísimo abrieron
las Provincias Unidas del Sur
y los libres del mundo responden:
“Al gran pueblo argentino, ¡salud!
Coro
Sean eternos los laureles
que supimos conseguir,
que supimos conseguir.
Coronados de gloria vivamos…
¡o juremos con gloria morir!,
¡Viva la Patria!











